Monday, August 29, 2005

Modi y Jeanne


Tan bajo de estatura como Picasso, era el apuesto italiano Amadeo Modigliani. Individualista en su arte como Dalí y alcohólico como Pollock, debido a su carácter y mala salud vivió un infierno igual o peor que éste último. Su mujer, la joven de curiosos ojos azules, Jeanne Hebuterne, no tuvo mejor suerte. Se conocieron en el famoso Café de La Rotonde en Montparnasse, París, lugar que frecuentaban todos los intelectuales y artistas de la época, incluyendo a los surrealistas, aunque Modi no llegó a pertencer nunca a ellos. Sus expresivos retratos, las mujeres de cuello largo, sus desnudos de grandes curvas no lograron impactar a los marchantes de la época. Vivendo en la miseria, se casó con Jeanne y tuvieron una hija. Aparecía y desaparecía, tuberculoso y violento, frecuentaba prostíbulos, se drogaba con hachis, hasta que finalmente los padres de Jeanne la separaron de él, agonizante, mientras esperaba su segundo hijo. Al día siguiente de la muerte de Modi, Jeanne saltó de un edifico a punto de dar a luz, dando un punto final a esta trágica pasión de amor. ¿Hubiera sido distinto si minutos antes de saber que Modi había muerto, no hubiese vendido toda las obras que poseía a unos inescrupolosos compradores que se aprovecharon de la situación?. Tal vez no, su vida sin Modi al parecer no tenía sentido.

3 Comments:

Blogger Rosita Saavedra said...

Olguita, estoy esperando si vas a mostrar la vida de un artista que no sufra, que no esté enfermo, que no sea promiscuo o es la premisa de todos.

12:22 PM  
Blogger OlguitaDominguez said...

Rosita ser artista no es fácil y para sus enamoradas peor aún...
En todo caso algunos tuvieron mucha más suerte que otros, y su carácteres forjaron un papel fundamental en sus destinos.

12:38 PM  
Blogger Rosita Saavedra said...

Me queda clarísimo y me gustaría saber si se han constituido como casos clínicos dignos de ser estudiados por la ciencia de la psicología. Ser genial te lleva a la locura?

1:15 PM  

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